sábado, 21 de enero de 2012

A MODO DE AUTOREGISTRO



 

LO QUE ME MOLESTA DE MÍ

  • Soy OBSESIVA y eso se manifiesta por varios lados

En el laburo soy lo  que  llamo “unicelular” en lugar de `ponerme la camiseta en un laburo, me la tatúo, lo que me deja bastante inmovilizada para la diversidad, es decir, el multiempleo.  Por eso en general siempre he laburado en un lugar, en un rubro definido, a full pero me cuesta abarcar varias cosas diferentes al mismo tiempo.  Por ejemplo, trabajé 5 años como traductora e interprete y no hice otra cosa paralelamente,  14 en la  Alianza Francesa, idem Refugios…


En lo estético, lo que para mí es inarmonioso o feo puede llegar a bloquearme.

Por ejemplo, si tengo que sentarme a preparar un trabajo, estudiar, escribir, si el lugar donde lo hago es un despelote primero necesito ordenarlo porque ese desorden me desorganiza interiormente. Muchas veces en ese ordenar previo  termino clasificando papeles en carpetas, decorando etiquetas y moviendo muebles y lo que tenía que producir?…  queda sin hacer: se me fue el tiempo .

Cuando entro a una casa es inevitable que le haga una radiografía estética, que no tiene que ver con la limpieza o el orden.  Entonces la redecoro mentalmente,  Incluso lo hago cuando voy por la Rambla y miro hacia adentro de los edificios.


En lo emocional  me puedo volver muy frágil y dependiente si no logro racionalizar las cosas.  Necesidad de controlar las situaciones.  Tiendo a pensar negativamente, por ejemplo una tarde mi hijo se fue a casa de un amigo en la bici. A los diez minutos oigo la sirena de una ambulancia que se detiene en lo que yo supuse la rotonda de El Pinar (2 cuadras de casa) corro al portón y a lo lejos veo que la gente se agrupa. Me vino un ataque de pánico literalmente ahí mismo, ya me había hecho una composición de lugar espantosa; cuando César llegó no entendía nada, por supuesto que Alejo estaba disfrutando en casa de su amigo.


  • Soy bastante PARANOICA e HIPOCONDRÍACA

Me persigo bastante en algunas cosas, pero como ya me tengo “manyada” digo para María, cuánto estás poniendo de lo tuyo en esta situación y cuánto es real?...

Bueno el tema de las enfermedades es un lastre muy marcado  que viene de mi madre.  Ella tiene una teoría (patética):  “Todo el mundo está enfermo, pero no todos lo saben” Lucho, lucho contra eso a veces, zafo y otras quedo atrapada.
Cuando yo era chica si salía de sandalias ya sabía que al volver a casa tendría que poner los pies en remojo con desinfectante.  En las comidas si alguien pasaba la botella de refresco encima de un plato (a medio metro de altura, no), mi madre decía: Qué asco el culo de la botella lleno de microbios por encima de la comida!” y se armaba bolonqui.

Un día, en plena dictadura, había una reunión clandestina en casa.  Le explico a mi madre que por un rato se quede en su cuarto o en la cocina, para que no viese a los compañeros.  Nos reunimos en mi cuarto a puerta cerrada.  Le pedí que no entrara porque por criterios de seguridad no tenía que verlos.  En plena reunión abre la puerta mirando hacia abajo y dice: “por favor no apoyen esas botas inmundas sobre la cama, no les importan los microbios, enfermarse, así no se puede hacer ninguna Revolución!)…

·                     Le tengo MIEDO A LA MUERTE.  La vivo como una gran ESTAFA.  Me aterra que se mueren mis seres más queridos.  Y en cuanto a mi propia muerte, como no creo en cielos, paraísos e infiernos, me agobia la soledad, no ver más a los que amo.  Una vez soñé que estaba atrapada en un viejo edificio con un ventanal (tipo vidriera) hacia la calle.  Veía  pasar a mis hijos y a mi madre y les golpeaba el vidrio, les gritaba, pero ellos no podían oírme, ni verme.  Ahí me di cuenta que estaba muerta y que el dolor más profundo era la INVISIBILIDAD, nunca me verían, nunca podría abrazarlos, hablarles…

LA VEJEZ, todo un tema … después que uno pasó la lomita de la vida… o de la  edad, quizá,  porque  no siempre es lo mismo, hay un    punto allí en el vértice donde puede   mirar lo recorrido y puede intuir lo que   queda por delante.



En lo personal se me da algo bien paradógico en los últimos 10, 15  años he hecho cosas deseadas, impensables, me he reafirmado como persona, me siento más sólida, más segura pero claro que hay una contrapartida.  La menopausia me fue convirtiendo fisicamente en una mujer que no se reconoce



“La edad me está recreando/ un rostro desconocido empieza a aparecer/sobre mi rostro…/… y me mira desde una madurez/que aún no reconozco/como mía”

“…de todas las pérdidas que empiezan/ a los cuarenta/ la más dura de procesar para mí/ ha sido ésta de no sentirme más/ objeto del deseo
“…Llegará la hora de claudicar/ de la ropa holgada y el temblor/ de reconocer que la edad me ha dado un golpe de estado”

TÁN BIEN LO DICE GIOCONDA BELLI!

Y AHÍ EMPIEZA EL RECORRIDO HACIA LA OTRA VEJEZ Y  DE ESA  TENGO MALA PRENSA, mi madre dos por tres repite: “Qué porquería es la vejez! Y ver como una mujer diámica y ejecutiva se va autoexcluyendo del mundo reduciéndolo a los recuerdos es muy doloroso.  También me cuestiono que nos pasa a nosotros cuando vemos eso, una mezcla de bronca porque no siga siendo la madre que todo lo puede y empiece a ser otra hija, dejándonos en primera fila hacia nuestra propia vejez y el miedo a la orfandad.

Por eso puse en el bolg una canción de Los viejos que me parece tan cruel

“su mundo es tan pequeño
de la cama a la ventana
de la cama al sillón
de la cama a la cama”

“quizá los veas
atravesar el presente
disculpándose
por no estar ya más lejos”

Creo que la vejez nos vuelve cada vez más parecidos a nosotros mismos, como si los rasgos que nos caracterizaban en otro momento de la vida se volvieran una caricatura. Creo que lo que más me asusta de ese momento, me angustia es la soledad.  La idea, por ejemplo, de perder a mi compañero de vida, es egoísta tal vez, pero yo quisiera morirme antes que él para que me acompañe en ese trance.
Y me asusta la dependencia sobre todo física, te sacan, te pasean, te guardan! Me asusta no poder vivir hasta el último día entre mis cosas, mis espacios acogedores y de repente verme en una habitación extraña de un geriátrico o incluso en casa de mis hijos, arrimadita a un costado, teniendo que adaptarme a sistemas de vida diferentes.  Me asusta que me pase lo que a mi madre que bajo la frase de: “Yo quiero ser una vieja útil, no soporto a esas viejas egoístas que amorralan como si se fuesen a llevar algo al cementerio  y viven quejándose”  frase que está buena pero que también oculta algo de: “perdón por seguir viva, no quiero molestar.”.

(Escribir esto me está moviendo mucha cosa!!!)

Tiendo a ser “culposa” y es de los lastres que quisiera dejar en el camino antes de llegar a esa instancia de la vejez.  Mi hija le dice a su abuela: “Ay, abu a vos te hablan del Mar Muerto y crees que lo mataste!”

En todo caso mis hijos muchas veces me dicen “Ah mamá cada vez estás más parecida a la abuela”!  y lo jodido es que es dicho tomando lo malo, lo obsesivo, lo aprensivo.   Y yo me pregunto y todo lo bueno de la abuela vieja que supo ser una madre –coraje, la generosidad, la rectitud, dónde quedan cuando mis hijos dicen esa frase y yo la recibo?.... O la vejez desdibuja, de alguna manera todo lo bueno, y sólo pasa a primer plano la desmemoria, la repetición, el paso lento, las manías exacerbadas?

Otra cosa y salgo del tema porque me está agobiando, siempre me pregunto el día que me muera qué pasará con mis papeles, mis centenares de cartas, mis fotos, todo aquello que sólo tiene valor afectivo.  Cuando ando por la feria y veo un portarretrato con la foto de “alguien” (el otro día era la de unos abuelos con un bebé en brazos) se me hace un nudo en el estómago : marco a $50 con foto(vida) incluída….



LO QUE NOME GUSTA y espero que nunca me guste, nisiquiera viejita

Aquello de “de cada un pueblo un paisano” en la vajilla, en lo cubiertos, en las sábanas. Tampoco me gustan las flores de plástico , ni los enanitos de jardín (sólo  el de Amélie)

No soporto que las cosas no se usen para lo que fueron hechas, por ejemplo que en tarro de café haya azúcar o que la tabla de planchar se use para apoyar el escurreplatos

Que no conjuguen lo útil con lo estético, cuando te dicen si es feo pero es útil y te ponen un bomberito en la mesa del living


Bueno ahora voy por la Positiva!


VIRTUDES

Tengo la capacidad de generar cosas lindas, armar espacios acogedores y de visualizar rapidamente la transformación de un lugar que a priori puede ser feo o deprimente en un sitio lindo adaptándome a los recursos existentes.

Soy creativa, también en lo que se refiere a adaptarme activamente a situaciones difíciles y buscar soluciones alternativas.

Creo tener capacidad escucha y me comprometo con la gente

Soy honesta y honrrada

Qué me gusta de mí fisicamente? Mmm, hoy: el pelo, la piel y la mirada. De jóven: el pelo, la piel, los ojos, las cejas y la mirada

Por hoy queda por aquí ******************************** ni releo








jueves, 19 de enero de 2012

A Subrayar

No temo la vejez en si. Esto que en muchas cosas depende de mi apariencia y juventud. Para el trabajo, para sentirme bien, y me verguenza decir, para que otras personas me tratan mejor. Pero ser joven y linda es algo que hace la vida mas facil. Y aun que no quiero envejecer, no lo temo. De verdad me imagino llegando a ser vieja con gracia, con pelos canosos, nietos, un jardin de verduras y mi propia casa, llena de cosas de mis aventuras de todos partes del mundo. Que me falla el cuerpo no temo, creo fuertemente en el poder mental y seguir un camino sano, comer bien, ejercicio...y si me entra la cabeza que puede tener un cancer porque encuentro un bulto no se donde, rapidamente saco ese pensamiento de mi mente. No me obsesiona. No se si es lo correcto, pero es lo que hago. Lo que si temo de envejecer es el miedo de arrepentir cosas. No que ha hecho, nunca arrepiento de nada porque todo he pasado en mi vida por algo, a veces lo veo 5 años despues, pero todo pasa por algo. Temo de arrepentir lo que no he hecho. De que el dia llega que me di cuenta que no he hecho el viaje en Combi desde Canada a Mexico, q no he sido a todos los paises en mi lista, de tener mi cuerpo en perfecta forma y sentir orgullosa de ella, surfear bien, abrir en lugar de cafe y donde hay musico en vivo y discusiones de psicologia de mis sueños, escribir mi libro, vestirme de gatubela, tocar bien la guitarra, aprender bailar salsa, aprontar una mochila y irme sin destino para buscar aventura, tener sexo en un campo abierto, plantar un jardin de vegetales, entender como meditar, pintar un cuadro para colgar en la pared, hablar de cosas que nunca ha contado a mi madre y siempre quise, aprender portugues, vivir en Brasil.....y mil cosas mas. Tengo miedo de llegar a vieja y tener tantas cosas que ya no puedo hacer, que no me da el cuerpo, o la energia. Solo a escribir de esto me da ganas de sacar una de esas cosas de mi lista ya! Para mi la vida se tratar de juntar historias, quiero ser vieja con mil locuras para contar a mis nietos. La vida es tan corta y tengo miedo de no hacer todo lo que quiero....me parece que necesito hacer esa lista, no tenerla solo en mi mente, y empezar de subrayar las cosas que logro hacer. Todos tendriamos que tener esa lista.

Jess

miércoles, 18 de enero de 2012

Feroz descripción de la vejez

Los viejos

(Jacques Brel)

Los viejos ya no
hablan,
o quizá lo hacen sólo
con el rabillo de los ojos.
Incluso siendo ricos, son pobres,
no tienen ilusiones
y tienen un corazón para los dos.
En su casa huele a tomillo,
a limpio, a lavanda
y a viejas palabras.
 Aunque se viva en Paris

se vive siempre en provincia
cuando se ha vivido demasiado tiempo.
 ¿Por haber reído demasiado ,
sus voces se quiebran
cuando hablan del ayer?
¿Por haber llorado mucho,
sus lágrimas aún
resbalan por sus párpados?
Si tiemblan un poco,
es porque envejece
el péndulo de plata
que susurra en el salón,
que dice sí, que dice no,
 que dice: "los estoy esperando".

Los viejos ya no sueñan,
sus libros dormitan,
sus pianos están cerrados.
El pequeño gato murió,
 el moscatel de los domingos
ya no les hace cantar.
Los viejos no se mueven,
sus gestos tienen demasiadas arrugas,
su mundo es demasiado pequeño.
De la cama a la ventana,
de la cama al sillón,
de la cama a la cama.
Salen todavía
cogidos del brazo
con su ropa apergaminada
para ir bajo el sol
al entierro de uno más viejo,
de uno más feo.
Y en lo que dura un sollozo,
olvidarse por una hora
del péndulo de plata
que susurra en el salón,
que dice sí, que dice no,
y luego les espera.

Los viejos no mueren,
se adormecen un día
y duermen por mucho tiempo.
Se agarran de la mano
porque tienen miedo a perderse
y sin embargo se pierden.
Y el otro se queda,
el mejor o el peor,
el dulce o el severo.
No importa:
el que se queda
se encuentra en el infierno.
Quizá le veáis,
le veáis triste
bajo la lluvia
atravesar el presente
disculpándose
por no estar ya más lejos
y escapar por última vez
del péndulo de plata
que susurra en el salón,
que dice sí, que dice no,
 que dice: "los estoy esperando".
que susurra en el salón,
que dice sí, que dice no
y luego nos espera.

Tía Selva: cuestión de óptica

La tía Selva insistía  que un día escribiría un libro que se llamaría EL PRECIO… el precio de vivir, decía y se quedaba mirando la nada, que era mirar todo lo que le entristecía el gesto.
Y yo le respondía, que si supiera hacerlo, yo escribiría uno sobre ella,. Ese personaje que fue tejiéndose entre realidad y fantasía: la tía Selva, como su nombre, avasallante, indómita, colorida pero también oscura e insondable.

Otro día empezaré  desde el principio.  Hoy comienzo a enhebrar cuentas de cuentos, esos relatos que siempre terminan imponiéndose en las reuniones familiares y que la convierten en el centro de la fiesta. También esto merece un capítulo aparte.

Tía Selva tenía una pasión: la medicina; pero para complacer a su padre, se recibió de profesora de literatura e idioma español. Ejerció la docencia durante varios años y en forma bastante pintoresca,  pero ya veterana decidió reciclar su bachillerato para poder ingresar en la Facultad de Medicina.  Comprendió que la carrera era demasiado  larga y  optó por  hacer  podología médica y la ejerció concienzudamente hasta los 85 años.

Una tarde una vecina muy pituca y con la que se odiaban cordialmente le pide una cita.  Ella que hacía el Juramento Hipocrático cada mañana junto al desayuno, le dio hora para el día siguiente.

Esta señora bastante afectada al hablar le dice:
-¡Ay Selva qué atenta que eres, te agradezco que hayas accedido a atenderme, porque estoy tan dolorida y mi podóloga está en Punta del Este!...

-Es sencillamente un tema de ética, me debo a mis pacientes, dijo cortante tía Selva

-Si claro, pero te confieso que me produce cierta incomodidad verte así a mis pies  (Selva estaba en una silla más baja que la butaca de la señora)

-No veo por qué te sentís incómoda: yo estoy a tus pies pero vos, vos estás en mis manos.

Allí quedó concluido el diálogo.

domingo, 15 de enero de 2012

"...ESTÁ NUBLADO CUANDO SENCILLAMENTE ESTÁ INMORTAL" (M. Benedetti)

Cuando yo tenia quince años me empeñaba tercamente en ser poeta. Mi padre, primer lector de aquellos intentos, había sido llevado de la cárcel al avión por andar escribiendo lo que pensaba y yo, entre otras intemperies, me quedé huérfana de escucha.

No recuerdo cómo sucedió, pero recurrí al mecenazgo de Mario: su apacible sabiduría, su estoica paciencia.

Allá me iba con mi carpeta floreada bajo el brazo a su casa de Malvín a leerle mis urgencias, a desplegar sobre la mesita del living mis criaturas chuecas. Luz endulzaba la tarde con mermelada casera y café. Y él, me iba zurciendo la impaciencia con hilos de Vallejo y de Neruda y siempre salía de allí más aprendiz que “poeta”, más cerca de las preguntas que de las respuestas, por ende, más crecida.

Ya ves que sí, Mario, “el olvido está lleno de memoria”…y la memoria late
Un abrazo fuerte Maestro y Gracias





Mujeres,  bastante de lo  que soy,me constituye y me resulta fundante está en mi blog, por eso lo traslado a éste pero hay mucho más para escribir

sábado, 14 de enero de 2012

TE DESEO



Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser asi, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar


Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro


Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.


Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.


Te deseo que siendo joven
no madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
y es necesario dejar
que fluyan entre nosostros.


Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año sino apenas un dia.
Pero que en ese dia descubras
que la risa diaria es buena,
que la risa habitual es sosa y
la risa constante es malsana.


Te deseo que descubras,
con urgencia máxima,
por encima y a pesar de todo,
que existen, y que te rodean,
seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.


Te deseo que acaricies un perro
alimentes a un pájaro
y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
porque de esa manera,
sentirás bien por nada.


Deseo también que plantes una semilla,
por mas minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.


Te deseo además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti y digas
"Esto es mío"
sólo para que quede claro
quien es el dueño de quien.


Te deseo también
que ninguno de tus afectos muera,
pero que si muere alguno,
puedas llorar sin lamentarte y sufrir
sin sentirte culpable


Te deseo por fín que
sien do hombre, tengas una buena mujer
y que siendo mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al dia siguiente,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.


Si todas estas cosas llegran a pasar
no tengo más nada que desearte.




VICTOR HUGO